Manuel Carrasco, Hijo Predilecto de Andalucía, defiende la sanidad pública y el sentir popular

Manuel Carrasco recogiendo la distinción de Hijo Predilecto de Andalucía
Manuel Carrasco recogiendo la distinción de Hijo Predilecto de Andalucía
  1. Manuel Carrasco, hijo predilecto de Andalucía

Manuel Carrasco, hijo predilecto de Andalucía

En una ceremonia realizada en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, el cantante Manuel Carrasco recibió la distinción como Hijo Predilecto de Andalucía. Durante su emotivo discurso, puso en valor "el sentir de un pueblo" y defendió con firmeza la sanidad pública, agradeciendo a todas "las manos que le han conducido hasta este momento".

El artista onubense, originario de Isla Cristina, inició su intervención con una metáfora musical: "Con mi patera y mis bracitos por remo y unas letrillas como redes yo traigo para pescar tu cariñito, ese que tú me estás dando, yo solo soy un artista de los muchos que pare esta tierra". La emoción le llevó a interrumpir su discurso en varias ocasiones.

En sus palabras recordó a su familia, destacando a los marineros como su padre y a las mujeres que recolectan fresas en su provincia, en referencia a su madre. Subrayó que "uno cuando va hacia arriba mira hacia abajo porque sabe que desde las raíces construye el camino paso a paso", mostrando así su conexión con sus orígenes.

Carrasco defendió el orgullo andaluz al afirmar que "al andaluz le duele el que no tiene, primero porque no tuvo y porque teniendo no se olvida del de abajo". Rechazó los estereotipos y la incultura, defendiendo el valor del acento regional con una frase contundente: "No es necesario explicar por qué los brillantes brillan".

El cantante dedicó también un espacio para rendir homenaje a figuras culturales andaluzas como Lola Flores, Miguel Ríos, Murillo y María Zambrano, aunque puso especialmente en valor a los andaluces anónimos, esos "infinitos nombres que dan vida a cada barrio".

"Yo vengo de ahí, de los muchos nombres que no tendrán medallas y que se perderán en la arena, pero que me dieron las alas para que yo la consiguiera", aseguró, mostrando un profundo reconocimiento a sus raíces y a sus primeros maestros en la infancia.

En su discurso, Carrasco expresó su deseo por una Andalucía que no se conforme, que sea valiente y fiel a su carácter generoso y alegre, manteniendo el espíritu de lucha y justicia que la caracteriza.

Tuvo palabras afectuosas para su esposa, Almudena, a quien definió como "una mujer valiente que pone el corazón en todo lo que hace", y también para sus dos hijos, destacando el valor de la autenticidad y la pureza.

Finalmente, el artista concluyó con un sentimiento profundo hacia su tierra: "Yo siempre he escogido el bando de lo auténtico y lo puro, porque no hay nada como ir por el mundo con la esencia de lo tuyo. Qué suerte que tuve yo que en esta bendita tierra una sirena me parió. ¡Viva Andalucía!".