Trump estudia bajar aranceles al acero y aluminio por caída de popularidad
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estaría valorando rebajar parte de los aranceles aplicados a productos de acero y aluminio. La posible medida se enmarcaría en la crisis de asequibilidad ligada al aumento del coste de la vida, un contexto que ha presionado su índice de aprobación antes de las elecciones intermedias previstas para el próximo mes de noviembre.
Los gravámenes, impuestos el verano pasado, llegaron a situarse en hasta el 50% sobre importaciones de acero y aluminio. Además, la política comercial se amplió a distintos artículos elaborados con esos metales, como lavadoras y hornos.
- Revisiones en aranceles de acero y aluminio
- Efectos en precios y exenciones previas
- Percepción económica según Pew Research Center
- Carga arancelaria sobre hogares y empresas
- Evidencia de Kiel y NBER
Revisiones en aranceles de acero y aluminio
De acuerdo con tres personas familiarizadas con el asunto citadas por 'Financial Times', la Administración estaría revisando el listado de bienes afectados y contemplaría excluir varios artículos. El objetivo sería ajustar el alcance de los aranceles sin eliminar por completo el esquema aplicado a estos metales.
Las mismas fuentes indicaron que responsables comerciales del Departamento de Comercio y de la Oficina del Representante Comercial de EEUU consideran que los aranceles estarían elevando el coste para los consumidores, al encarecer una gama amplia de productos.
Efectos en precios y exenciones previas
Entre los artículos mencionados como afectados por el aumento de precios figuran productos cotidianos, desde moldes para tartas hasta latas para alimentos y bebidas. El planteamiento de exenciones se relaciona con el impacto en la cesta de consumo y en bienes de uso frecuente.
En etapas anteriores, y con el propósito de frenar la inflación en alimentos y otros básicos, Washington ya concedió exenciones arancelarias a importaciones de café, cacao, frutas o carne de vacuno procedentes de Brasil. También se informó de una tregua en la guerra comercial con China, después de que Pekín respondiera con sus propios aranceles.
Percepción económica según Pew Research Center
Según una encuesta del Pew Research Center publicada este mes, más del 70% de los adultos estadounidenses describe las condiciones económicas como regulares o malas. En el mismo sondeo, alrededor del 52% considera que las políticas económicas de Trump han empeorado la situación.
Carga arancelaria sobre hogares y empresas
Un estudio difundido por la Reserva Federal de Nueva York concluyó que consumidores y empresas de Estados Unidos habrían soportado la mayor parte del coste económico asociado a los aranceles elevados aplicados por Washington durante 2025.
En el blog de la entidad, los autores señalan que casi el 90% de la carga económica de los aranceles recayó sobre empresas y consumidores estadounidenses, tomando como referencia los datos de importación disponibles hasta noviembre de 2025.
El análisis estima que, durante los primeros ocho meses de 2025, el 94% de la incidencia arancelaria se concentró en Estados Unidos. En ese periodo, un arancel del 10% se asoció con una bajada de solo 0,6 puntos porcentuales en los precios de las exportaciones extranjeras.
No obstante, hacia la última parte del año la repercusión en los precios de importación se redujo y una mayor proporción habría sido absorbida por exportadores extranjeros. En noviembre, un arancel del 10% se vinculó con una disminución del 1,4% en los precios de las exportaciones extranjeras, lo que, según el estudio, apunta a una repercusión del 86% en los precios de las importaciones estadounidenses.
En síntesis, el trabajo concluye que empresas y consumidores estadounidenses continuaron asumiendo la mayor parte de la carga económica derivada de los aranceles elevados impuestos en 2025.
Evidencia de Kiel y NBER
Los resultados de la Fed de Nueva York coinciden con un estudio reciente del Instituto Kiel de Alemania, que en enero estimó que importadores y consumidores estadounidenses asumen el 96% del coste arancelario, mientras que los exportadores extranjeros absorberían en torno al 4%. En ese informe, las tarifas impuestas por Washington se describieron como un "autogol".
Por su parte, un informe de la Oficina Nacional de Análisis Económico (NBER), liderado por Gita Gopinath, exsubdirectora del Fondo Monetario Internacional (FMI), señala que la transmisión arancelaria es generalizada. Aunque el shock arancelario de 2025 aún no sería tan grande como sugieren los anuncios políticos, el documento sostiene que sus costes recaen en gran medida sobre Estados Unidos, dado que los exportadores, en promedio, no han reducido sus precios.
Según la metodología utilizada, el estudio del NBER estima una tasa de transferencia arancelaria del 80% durante el episodio proteccionista de 2018-2019 y del 94% en 2025, si bien indica que el nivel más alto probablemente refleje el horizonte más corto analizado.