sábado. 01.10.2022

Una mujer escocesa tiene la habilidad de oler cambios en el olor corporal correspondientes a la presencia o aparición de la enfermedad de Parkinson.

Los médicos de Escocia, que tachan esta habilidad de "maldición y beneficio" se valen de la misma para desarrollar una prueba rápida para el Parkinson, que consiste simplemente en pasar una bola de algodón por la parte posterior del cuello y posteriormente examinarla.

Hace ya más de 40 años que Joy Milne notó un cambio brusco en el olor corporal de su esposo, Les, cuando él tenía 33 años.

Sabía que tenía un ofalto supersensible, ya que no podía entrar en la sección de limpieza de un supermercado, pero 12 años después, a Les le diagnosticaron la enfermedad de Parkinson en un estado ya progresivo, y la hizo pensar que esa era la causa.

La enfermedad provoca un declive progresivo en partes del cerebro relacionadas con la función motora y puede detectarse años antes de que sus síntomas se vuelvan evidentes, tiempo durante el cual los tratamientos pueden mejorar en gran medida los resultados de la calidad de vida en el futuro.


La profesora Perdita Barran de la Universidad de Manchester ha desarrollado esta línea de investigación y en 2019 anunció que ella y su equipo habían identificado moléculas vinculadas a la enfermedad que se encuentran en hisopos de piel, que ahora son el objetivo de un nuevo análisis potencial para detectar la enfermada de manera precoz.

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