¿Se contaminan los alimentos en 5 segundos? Contradecimos la regla
Seguramente habrás oído alguna vez el famoso mito que dice que si un alimento cae al suelo y se recoge en menos de cinco segundos, todavía es seguro para comer. Sin embargo, la ciencia ha dejado claro que esta regla de los cinco segundos no tiene fundamento real. De hecho, cualquier superficie puede estar contaminada con bacterias, que son invisibles a simple vista y pueden adherirse a los alimentos en cuestión de instantes.
Si se observa con detenimiento, incluso objetos que usamos a diario como la pantalla del móvil pueden estar llenos de microorganismos. En un laboratorio, al pasar un hisopo por la pantalla de un dispositivo, se ha constatado la presencia de bacterias, según explica Izaskun Martín-Cabreras, investigadora y profesora en la Universidad Complutense de Madrid. Ella recomienda que, de vez en cuando, conviene limpiar la pantalla con una toallita hidroalcohólica para mantenerla más higiénica y reducir el riesgo de infección.
Otro lugar donde las bacterias se encuentran abundantes es en las manos, especialmente cuando están sucias, aunque no se detecten visualmente. Por eso, lavarse las manos con frecuencia y de forma correcta resulta fundamental. Es importante frotar todas las superficies, quitarse los anillos si se llevan y prestar especial atención a las uñas para eliminar microorganismos que podrían causar enfermedades.
El mito de los cinco segundos
En relación con la creencia popular sobre los cinco segundos, Izaskun Martín-Cabreras enfatiza que cualquier alimento que caiga al suelo debería desecharse sin importar el tiempo que haya estado en contacto con el suelo. En sus palabras: "Lo que parece un contacto mínimo deja una huella que no vemos". Esto significa que, aunque se recoja rápidamente, el alimento ya habrá quedado contaminado con bacterias.
De esta manera, ya sea que el alimento haya permanecido uno, dos, tres o incluso cinco segundos en el suelo, el riesgo de que esté cubierto de microorganismos es alto y no se recomienda consumirlo para evitar problemas de salud.