Científicos identifican gen clave en el envejecimiento muscular

Joven haciendo ejercicio
Joven haciendo ejercicio

El reconocido cardiólogo Dr. Benjamin Levine afirmó el año pasado en una entrevista que el ejercicio "debe ser parte de tu higiene personal, al igual que cepillarte los dientes o ducharte".

Esto se debe a que previene que los sistemas de reparación muscular se debiliten con la edad, según ha demostrado un nuevo estudio.

A partir de la mediana edad, la fuerza y función muscular disminuyen de manera gradual, aumentando el riesgo de caídas, fracturas y una recuperación más lenta tras enfermedades o lesiones.

Las consecuencias van más allá de la salud individual. Conforme la población envejece, la pérdida muscular puede incrementar la demanda sobre los cuidadores y los sistemas sanitarios. Preservar la función muscular es, por tanto, una parte crucial para mantener la independencia y la calidad de vida. Al conservar la función y, por ende, el movimiento, también se mantiene la independencia, y las personas mayores que son autónomas tienen más probabilidades de realizar otras actividades que favorecen un envejecimiento saludable, como los deportes recreativos.

El papel del mTORC1 en la salud muscular

Uno de los reguladores clave de la salud muscular es una vía de crecimiento conocida como mTORC1, que ayuda a controlar la producción de proteínas y el mantenimiento muscular. En los músculos envejecidos, esta vía puede volverse excesivamente activa. Cuando esto ocurre, los músculos se centran más en crear nuevas proteínas, mientras disminuye su eficiencia para eliminar las dañadas.

Con el tiempo, estas proteínas dañadas se acumulan dentro de las células musculares, sometiéndolas a estrés y contribuyendo a la pérdida gradual de fuerza que se asocia con el envejecimiento. Hasta ahora, los científicos no comprendían completamente qué provoca este desequilibrio.

Descubrimiento del gen DEAF1

Un equipo de investigadores del Singapore General Hospital y la Universidad de Cardiff identificó un gen llamado DEAF1 como un factor importante en este proceso.

“El ejercicio indica a los músculos que ‘limpien y reinicien’. Reducir DEAF1 ayuda a los músculos mayores a recuperar fuerza y equilibrio, casi como si se pulsara el botón de rebobinar”, dijo Priscillia Choy Sze Mun, asistente de investigación en el Programa de Biología del Cáncer y Células Madre en la Duke-National University of Singapore (NUS) y primera autora del estudio.

“Con millones de adultos mayores en riesgo de deterioro muscular, comprender el gen DEAF1 podría conducir a nuevas maneras de proteger los músculos y mejorar la calidad de vida.”