Reglamento de IA de la UE: cuándo y quién debe advertir sobre su uso

Archivo - December 30, 2024: Inteligencia Artificial Generativa
Archivo - December 30, 2024: Inteligencia Artificial Generativa
  1. Ética y regulación de la IA
  2. Etiquetado obligatorio para deepfakes
  3. Uso personal de la IA y sus límites
  4. Advertencias en textos generados por IA
  5. Responsabilidad de plataformas y muros digitales
  6. Sanciones por incumplimientos en la norma IA

Ética y regulación de la IA: ¿Qué debe controlarse?

En 2024, la Unión Europea dio luz verde a un reglamento que regula la inteligencia artificial, aunque el artículo 50, que establece las normas para etiquetar contenidos creados por IA, entró en vigor el 2 de agosto de 2026. Esta regulación acompaña un intenso debate sobre los límites éticos y legales de la IA. La Comisión Europea revela las razones detrás de esta normativa, mientras VerificaRTVE la examina junto a expertos especializados.

Para Javier Álvarez, abogado e investigador del Centro de IA de la Universidad de Valladolid, la supervisión humana debe aumentar según el impacto que la IA pueda tener sobre los derechos individuales. "No deberíamos utilizarla para engañar, manipular, discriminar, suplantar a otras personas o condicionar decisiones sin que el afectado pueda saber qué está ocurriendo", señala. Ámbitos como la selección laboral o el acceso a servicios son especialmente sensibles frente al uso de esta tecnología, ya que afectan directamente los derechos fundamentales.

Además de estos aspectos éticos, la privacidad representa otro gran desafío. Muchos sistemas de IA precisan enormes volúmenes de datos para funcionar, pero no se puede permitir el uso de información personal sin control. La transparencia también es crucial: "tenemos que saber cuándo estamos hablando con una máquina o cuando una imagen, una voz o un vídeo han sido creados o manipulados artificialmente". Este último punto marca el principal cambio en la legislación europea vigente.

Obligación de advertir sobre deepfakes y contenidos ultrafalsos

La normativa europea exige que los proveedores de sistemas de IA generativa para audio, imagen, vídeo o texto identifiquen claramente los contenidos creados o modificados con estas herramientas para que puedan ser detectados posteriormente. Así lo explica la investigadora del CSIC Sara Degli Esposti: se usa un marcado técnico oculto con "marcas de agua digitales imperceptibles". Además, la Comisión Europea permite que las empresas añadan avisos visibles de forma opcional.

No obstante, esto no implica que los usuarios siempre reciban una advertencia de uso de IA. La obligación estricta solo se aplica a los deepfakes, es decir, montajes ultrafalsos que representan personas, objetos o lugares reales. Según el artículo 50.4, quienes difundan estos materiales deben mostrar de forma clara y visible que son artificiales.

Para contenidos con fines artísticos, satíricos o paródicos, basta con incluir una mención que no dañe la obra. Ejemplos de esta categoría serían el vídeo donde Erling Haaland aparece comiendo rápidamente o el montaje falso de Donald Trump cancelando el mes del Orgullo, ambos con origen satírico.

Uso personal de la IA y los límites según la ley europea

Según el artículo 2 del reglamento, la regulación no se aplica a personas físicas que usen IA para fines estrictamente personales y no profesionales. Por ejemplo, alguien que genere una imagen con IA y la comparta en redes solo para uso particular no está obligado a advertirlo, explica Javier Álvarez, a menos que obtenga un beneficio económico.

En ese caso, la actividad se considera profesional y exige señalar cuándo se usa IA. Este criterio afecta a empresas, profesionales, agencias de marketing, influencers, medios o entidades públicas, según explica Sara Degli. Las cuentas que monetizan su contenido o trabajan para medios también deben cumplir con estas obligaciones.

La legislación también abarca el ámbito político: si un vídeo falso con apariencia legítima muestra a un candidato diciendo cosas que nunca dijo, se consideraría un deepfake y debe identificarse como generado o manipulado por IA, advierte Javier Álvarez.VerificaRTVE: Trump usa la IA para simular la destrucción de la isla de Jarg

La Comisión Europea indica que estas acciones buscan reducir el engaño y la manipulación y facilitar que los usuarios tomen decisiones basadas en información clara. El etiquetado profesional pretende ayudar a detectar las formas más engañosas de desinformación generada por IA mediante señales visibles y reconocibles.

Indicaciones en textos elaborados por inteligencia artificial

Los sistemas interactivos como chatbots deben informar siempre a los usuarios de que están comunicándose con una IA y no con una persona, advierte la Comisión Europea. Además, si una cuenta profesional difunde textos creados con IA para informar al público, deberá indicarlo, salvo que hayan sido revisados o sometidos a control editorial, explica Sara Degli-Esposti.

El artículo 50.4 de la ley establece estas pautas. Por eso, como apunta Javier Álvarez, lo esencial no es si el emisor es personal, profesional o institucional, sino "el contexto en el que se está utilizando la IA y el tipo de contenido que se está difundiendo".

La Comisión Europea ha propuesto una serie de iconos que facilitan a los usuarios profesionales cumplir con la obligación de etiquetado. Su uso es voluntario y pueden adaptar los símbolos a su idioma y necesidades, ofreciendo libertad para implementar sus propias señales.

Plataformas digitales: ¿qué obligaciones tienen ante la IA?

La Ley de IA europea no impone responsabilidades directas a plataformas o redes sociales. Sin embargo, la Ley de Servicios Digitales (DSA) sí exige a grandes plataformas y motores de búsqueda evaluar y mitigar riesgos relacionados con "contenidos sintéticos y desinformación electoral", explica Sara Degli.

Esto implica que estas plataformas deben mostrar etiquetas de "Generado con IA" en sus muros o feeds para advertir a los usuarios. Las grandes redes como X, TikTok o Instagram suelen incorporar este etiquetado en sus condiciones de uso, subraya la experta.

Javier Álvarez aclara que crear contenido con IA no es ilegal per se. El problema surge cuando se utiliza para fines prohibidos, como estafas o difamación, y en esos casos las plataformas sí deben retirar el contenido.

Multas y sanciones ante el incumplimiento de la normativa europea

El cumplimiento en España está supervisado por la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA), según explica Sara Degli. A la vez, el Proyecto de Ley Orgánica para el buen uso y gobernanza de la IA, aprobado por el Consejo de Ministros en mayo, avanza en el Congreso para definir el régimen sancionador nacional.

Hasta que se complete esta tramitación, la AESIA se enfoca en exigir ceses y correcciones antes de imponer multas. Sin embargo, ya actúa como autoridad de vigilancia de mercado, con competencia para solicitar información, emitir apercibimientos y ordenar medidas correctoras.

Si se incumplen las obligaciones, la legislación europea puede imponer sanciones de hasta 15 millones de euros o el 3% de la facturación anual, según el caso. Estas multas afectan a profesionales y empresas. En cambio, las personas físicas pueden ser sancionadas por otras leyes como las que protegen el derecho al honor o regulan el tratamiento de datos.

 

Javier Álvarez advierte que un mismo contenido generado con IA puede generar múltiples consecuencias legales simultáneas, relacionadas con la protección de datos, el honor, imagen, legislación electoral, propiedad intelectual, derechos de consumidores e incluso aspectos penales. "Aunque la IA es una tecnología novedosa, muchos problemas jurídicos que plantea no lo son tanto", concluye. La inteligencia artificial obliga a actualizar las normas, pero no supone que todo valga en Internet.