Estudio revela que más del 50% de adultos jóvenes saludables tiene aterosclerosis silenciosa

Imagen de doctor Ibáñez.
  1. La aterosclerosis silente afecta a más de la mitad de jóvenes sanos
  2. Detección temprana con técnicas de imagen
  3. Importancia del cribado no invasivo en arterias carótidas y femorales
  4. Disparidades entre hombres y mujeres en la prevención
  5. Hacia una prevención más precisa y personalizada

La aterosclerosis silente afecta a más de la mitad de jóvenes sanos

Un reciente estudio internacional, en el que ha participado el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC), revela que más del 50 % de adultos jóvenes sin síntomas ni antecedentes de enfermedades cardiovasculares ya tienen aterosclerosis oculta. Esta patología es responsable principal de infartos y accidentes cerebrovasculares, permaneciendo mucho tiempo sin signos visibles.

Dirigido por el doctor Borja Ibáñez, director científico del CNIC y cardiólogo en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, y el doctor Henning Bundgaard, profesor en Copenhague, el estudio demuestra que la aterosclerosis comienza mucho antes de lo que se pensaba. En el análisis participaron más de 16.000 personas, y un 57,1 % presentaba placas de ateroma sin diagnóstico previo ni síntomas claros.

Detección temprana con técnicas de imagen

Este trabajo propone un cambio radical en el abordaje de la prevención cardiovascular. En lugar de calcular el riesgo solamente a partir de factores como presión arterial, colesterol o tabaco, el nuevo enfoque busca identificar directamente la enfermedad gracias a herramientas de imagen avanzadas.

El estudio REACT, uno de los más grandes de su tipo, evaluó a 16.808 personas de entre 18 y 70 años sin antecedentes cardiovasculares. Utilizaron ecografías y otras pruebas para detectar placas en arterias carótidas, femorales y coronarias, creando así una base de datos única, que incluye análisis sanguíneos y de retina, para estudiar la evolución de la aterosclerosis.

Importancia del cribado no invasivo en arterias carótidas y femorales

Los resultados muestran que la afección está presente incluso en adultos muy jóvenes: uno de cada 13 entre 18 y 29 años ya tiene placas atheroscleróticas. Esta cifra aumenta con la edad, hasta afectar a 9 de cada 10 personas en el rango de 60 a 70 años.

Además, quienes tienen placas en las arterias coronarias suelen presentar también afectación en carótidas o femorales. Esto es crucial para facilitar el cribado, ya que estas últimas se pueden explorar mediante ecografías, un método rápido, accesible y no invasivo.

Ibáñez señala que "los ecógrafos portátiles, que pueden ser usados por cualquier profesional sanitario, se implantarán como estándar para el cribado de enfermedad cardiovascular desde etapas tempranas de la vida".

Disparidades entre hombres y mujeres en la prevención

El estudio también destaca diferencias claras entre sexos. En hombres, la presencia de aterosclerosis aumenta antes, adelantando el deterioro cardiovascular entre cinco y diez años respecto a las mujeres. En estas últimas, el incremento más importante ocurre entre los 40 y 60 años, coincidiendo con la menopausia.

Estos datos sugieren la necesidad de diseñar estrategias preventivas específicas para sexo y etapa vital. En este sentido, el CNIC desarrolla investigaciones paralelas centradas en conocer mejor la aterosclerosis en mujeres.

Hacia una prevención más precisa y personalizada

Los métodos tradicionales para medir el riesgo cardiovascular, como la escala SCORE2, detectan solo una parte muy pequeña de personas con aterosclerosis silente. Según Ibáñez, «este trabajo demuestra que ahora podemos ir un paso más allá y detectar directamente la enfermedad antes de que produzca un infarto o un ictus».

A su vez, Bundgaard subraya que estos datos ofrecen una oportunidad única para revolucionar la prevención cardiovascular: «REACT demuestra que la aterosclerosis puede detectarse décadas antes y proporciona el atlas más completo sobre su evolución en la vida adulta».

Los investigadores apuntan que los hallazgos avalan futuros estudios prospectivos para evaluar si una prevención guiada por imágenes, incluido el uso de ecógrafos portátiles, mejora los estándares actuales. Si se confirma, implicará un avance hacia la medicina de precisión para combatir la enfermedad cardiovascular más frecuente en el mundo.