Detectar el "ojo vago" antes de los 10 años, según oftalmóloga experta
El diagnóstico y tratamiento temprano, preferiblemente antes de los 10 años, resultan esenciales para prevenir la ambliopía, también conocida como 'ojo vago'. Esta condición afecta el desarrollo visual y puede causar una pérdida irreversible de visión si no se aborda en la infancia, según explica María Concepción Guirao, especialista de Vissum Grupo Miranza.
Durante la infancia, es común que aparezcan problemas visuales como la ambliopía, la miopía, la hipermetropía, el astigmatismo o el estrabismo. La mayoría de estas afecciones tienen un tratamiento efectivo, siempre que se detecten en los primeros años, cuando la vista aún está en proceso de maduración.
En el caso particular del ojo vago, el problema no reside solo en el ojo. Guirao indica que el cerebro no desarrolla bien la capacidad de interpretar lo que los ojos ven. Durante los primeros años, el cerebro aprende a procesar las imágenes que llegan desde los ojos y forma las conexiones neuronales necesarias para lograr una visión normal.
Importancia del diagnóstico temprano
El cerebro puede no aprender a ver correctamente por diferentes causas. A veces, las estructuras oculares no funcionan bien, como sucede en niños con enfermedades de la retina o queratocono, apunta la especialista.
Otras veces, un defecto de refracción puede causar ambliopía. La solución está en corregir este error con la graduación correcta para que el cerebro reciba imágenes claras. Si durante el desarrollo el cerebro no recibe imágenes nítidas, no podrá interpretar adecuadamente la información visual.
Ambliopía y desarrollo cerebral
Entre el nacimiento y los 8 años, existe una etapa en la que el cerebro es muy plástico y puede aprender a ver de forma óptima si se actúa a tiempo. Guirao señala que intervenir en esta fase puede resolver el problema.
La experta advierte que un diagnóstico tardío puede afectar la calidad de la visión, incluso si se corrige el defecto refractivo con cirugía en la edad adulta; pues las conexiones cerebrales para la visión no se habrán desarrollado bien.
Prevención desde el hogar
Además de acudir a revisiones oftalmológicas regulares, la prevención también empieza en casa. La especialista recomienda fomentar en los niños hábitos que ayuden a cuidar su vista, especialmente hoy que la tecnología está presente a diario en sus vidas.
Para frenar la progresión de la miopía, se aconseja que los pequeños pasen al menos dos horas diarias al aire libre siempre que sea posible. También es fundamental limitar el tiempo frente a pantallas y favorecer un uso responsable de dispositivos tecnológicos.
Cuando los niños usen móviles, tablets u ordenadores, se debe asegurar una buena iluminación, mantener una distancia mayor a 20 centímetros de la pantalla y realizar pausas frecuentes para evitar la fatiga visual, concluye Guirao.