Continúa la búsqueda de Boro: La familia desmiente que haya sido localizado
Boro, un perro mestizo cruce de schnauzer y perro de agua, sigue sin aparecer cuatro días después del grave choque de trenes ocurrido en Adamuz. El animal viajaba en el tren Iryo siniestrado junto a su dueña y la hermana de esta, que resultaron heridas.
La desaparición mantiene en vilo a la familia, mientras se intenta ordenar la información que circula en redes y evitar confusiones. El caso se ha difundido ampliamente por la implicación de colectivos animalistas y por el estado de salud de una de las pasajeras.
En un vídeo compartido este miércoles desde la cuenta en X del Partido Animalista Con el Medio Ambiente, Pacma, Ana García Aranda, de 26 años, pedía prudencia y apoyo sin rumores: "Son las nueve de la noche del 21 [de enero]. Boro todavía no ha aparecido, pero estamos más cerca. Por favor, intentad evitar los bulos porque está siendo muy duro. Son falsas ilusiones y no hace falta. Agradecemos el interés, pero todavía no hay noticias".
👉 Ana pide evitar los bulos.
— PACMA (@PartidoPACMA) January 21, 2026
Nuestro total apoyo a Ana y su mensaje de difusión pidiendo evitar los bulos. No se puede jugar con los sentimientos de la gente.
Desde PACMA llevamos dos días llamando a luchar contra la desinformación. Nosotros siempre nos basáremos en… pic.twitter.com/qERgpfmlK0
El domingo anterior, Ana viajaba con su hermana Raquel, de 32 años, el novio de esta, Iván, y el perro de ambas, Boro, en el vagón 7 del Iryo que cubría el trayecto de Málaga a Madrid. La hermana menor sufrió heridas en la cara, aunque logró sobrevivir. Tanto ella como Raquel iban sentadas en el lado derecho del vagón, la zona que resultó menos dañada tras el accidente con el otro tren de alta velocidad, el Alvia, que circulaba en sentido contrario. En cambio, Raquel, que está embarazada, se encontraba en el lado izquierdo junto a la mascota que adoptaron hace siete años.
En estos momentos, Raquel García Aranda permanece en estado crítico en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Reina Sofía de Córdoba, donde también continúan graves otras tres personas, entre ellas un menor. Según explicó Ana a los medios pocas horas después del siniestro, su hermana mayor pudo golpearse la cabeza al intentar proteger a Boro durante el impacto entre los dos trenes. Tras la colisión, quedó inconsciente bajo los escombros.
Con la situación médica aún bajo seguimiento, Ana aprovechaba cualquier pausa para insistir en la búsqueda del animal: "Ahora que ella está en observación y estamos esperando aprovecho para buscar a mi perro. Si podéis ayudar a buscar a los animales, que tenemos muchos y son familia también". Entre lágrimas, también recordaba el motivo del viaje: "Trabajamos en Madrid y veníamos de pasar el fin de semana en Málaga en familia, con el perrito, que es familia también".
La petición de ayuda se expandió rápidamente en redes sociales e incluía una fotografía de Boro y la frase que señalaba que fue "perdido en el accidente en Adamuz". En ese llamamiento público también aparecían mensajes como "Tiene que estar muy asustado" y "toda difusión es buena". La difusión contó con el impulso de Pacma para reforzar la búsqueda del perro extraviado. Según el relato ofrecido, Boro habría salido ileso del accidente, pero salió corriendo poco después, asustado, tras acudir a la llamada de su dueña.
Boro: avistado, pero no capturado
Este miércoles se reforzó el operativo de búsqueda de Boro con la incorporación de tres miembros de Pacma. La actuación se desarrolló en colaboración con la Guardia Civil y con acceso a la zona del siniestro.
Según se indicó, los integrantes del colectivo animalista habían sido autorizados por el Ministerio del Interior para entrar en el área afectada. Al dispositivo también se sumó una pariente de las hermanas, que ha estado acompañando a los rescatistas.