Mayoría de las familias españolas vigilan las adquisiciones digitales de sus hijos adolescentes

Casi todas las familias españolas supervisan las compras 'online' de sus hijos adolescentes, según Fad Juventud y Amazon.
Casi todas las familias españolas supervisan las compras 'online' de sus hijos adolescentes, según Fad Juventud y Amazon.
  1. Supervisión del consumo online en familias españolas
    • Diferencias de género en las compras parentales
      • Educación en consumo responsable y preocupaciones de seguridad
        • El consumo online de adolescentes, un tema de responsabilidad compartida

          Supervisión del consumo online en familias españolas

          En España, casi la totalidad de las familias con adolescentes vigilan las compras que hacen sus hijos a través de internet. Según un reciente estudio elaborado con 1.032 progenitores de jóvenes de entre 12 y 17 años, un 44,15% de los padres revisa activamente las adquisiciones online, mientras que un 42,59% prefiere restringir las compras sin permiso previo.

          Este informe, presentado por Fad Juventud junto con Amazon, confirma que los padres asignan un grado de responsabilidad mayor a su propio control sobre el consumo en comparación con el de sus hijos. En promedio, ellos se califican con un 7,1 frente al 6,2 que otorgan a sus adolescentes.

          Además, nueve de cada diez padres admiten que instruyen a sus hijos para que usen el dinero con prudencia, reforzando la importancia de pedir aprobación para compras elevadas y fomentando el diálogo diario acerca de los gastos.

          Diferencias de género en las compras parentales

          El estudio destaca claros contrastes entre madres y padres en cuanto a los productos que adquieren para sus hijos. Mientras que las madres compran con mayor frecuencia ropa y calzado (59,7% frente al 48% de los padres), ellos tienden a comprar más dispositivos electrónicos (27,3% frente al 14% de las madres).

          También existen disparidades en la confianza otorgada a los menores para efectuar compras en línea de manera independiente: el 36,7% de los padres confían en que sus hijos actúan con responsabilidad, cifra considerablemente mayor que el 26,4% de madres que expresan esta confianza. Similarmente, más padres consideran que las pequeñas compras no necesitan supervisión.

          Estas diferencias reflejan un sesgo de género notable en la autonomía concedida a los hijos, aspecto que el estudio señala como relevante para la reflexión educativa en el hogar.

          Educación en consumo responsable y preocupaciones de seguridad

          La mayoría de las familias españolas se preocupan por transmitir a sus hijos valores vinculados con el consumo consciente y la sostenibilidad. Se promueven productos duraderos y reutilizables, se practica el ahorro y la reducción en el uso de recursos, todo ello respaldado por el ejemplo en las compras diarias de los padres.

          Más de la mitad de los padres adquirió productos de segunda mano en el último año, aunque principalmente por razones económicas y en menor medida por motivos ambientales. La inseguridad en internet preocupa a las familias, especialmente el riesgo de ciberacoso, acoso sexual, contactos peligrosos, fraudes y el robo de datos bancarios o personales.

          Como respuesta, o bien se establecen normas claras que regulan el comportamiento digital en casa o se usan controles parentales para proteger a los jóvenes en sus dispositivos y plataformas online.

          El consumo online de adolescentes, un tema de responsabilidad compartida

          Expertos y responsables de organizaciones vinculadas al estudio resaltan que la supervisión familiar en el consumo digital no sólo controla sino que sirve para educar en valores de responsabilidad y sostenibilidad. Sin embargo, alertan sobre el mantenimiento de estereotipos de género que pueden limitar la autonomía de las niñas en comparación con los niños.

          También se pone en valor el papel de las plataformas online, que aplican medidas restrictivas para ofrecer un entorno seguro. La educación en consumo responsable debe ser integral, involucrando no solo a familias sino también a centros educativos, la administración pública y las empresas tecnológicas.

          El gran reto es fomentar desde temprana edad una relación equilibrada y crítica con la tecnología y el consumo online, evitando riesgos y promoviendo una cultura digital saludable.