España tardará 36 años en lograr la paridad de género

Archivo - Una mujer trabajando en el ordenador
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  1. Paridad de género en España
  2. Análisis por sectores

Paridad de género en España

La igualdad de género en España ha experimentado una mejora continua durante cuatro años seguidos, alcanzando un índice del 65,9%, lo que supone un aumento de 0,2 puntos respecto al año pasado. A pesar de esta evolución, se estima que se necesitarán unos 36 años para eliminar por completo la diferencia entre mujeres y hombres, según detalla el VI Índice ClosinGap presentado recientemente.

Este estudio, elaborado por PwC España, evidencia que la brecha de género en 2025 sigue siendo del 34,1%, reflejando un margen importante por superar. El índice evalúa el coste que representa para la economía nacional la falta de igualdad entre sexos, midiendo su impacto en el PIB a través del mercado laboral y otras variables clave.

Si se lograra eliminar la desigualdad en términos de participación, horas trabajadas y productividad, la economía española podría beneficiarse con un crecimiento de 271.159 millones de euros, equivalente a un 17% del PIB proyectado para 2024. En concreto, la integración laboral femenina aporta un potencial del 8,6% al PIB, mientras que la mayor cantidad de horas trabajadas suma otro 6,5%, y la mejora en productividad genera un incremento adicional del 1,9%.

El Índice ClosinGap es pionero en España, pues ofrece un seguimiento anual de la evolución hacia la igualdad de género. Esto se realiza mediante cinco categorías principales: empleo, educación, conciliación, digitalización, y salud y bienestar, con un análisis detallado en 28 variables que permiten evaluar el avance en el desarrollo profesional y personal de la sociedad.

En esta última entrega del informe, se observa una subida notable en la categoría de empleo (1,8 puntos porcentuales), un pequeño progreso en salud y bienestar (0,1) y estabilidad en digitalización. Sin embargo, se detecta un ligero retroceso en conciliación (-0,2) y educación (-0,3).

Marieta Jiménez, presidenta de ClosinGap, destacó durante la presentación la importancia de mantener un ritmo más rápido y ambicioso para cerrar la brecha. Según señaló, “un futuro más igualitario no solo es un compromiso ético, sino una necesidad estratégica que beneficiará a toda la sociedad”.

Análisis por sectores

El sector que más ha impulsado el avance del índice este año ha sido el empleo, que mejoró 1,8 puntos porcentuales hasta el 69,9%. Este progreso se atribuye principalmente al aumento de la presencia femenina en cargos de liderazgo dentro de la Administración General del Estado.

Entre 2024 y 2025, el número de hombres en puestos directivos en el sector público disminuyó un 12% (de 204 a 180), mientras que el número de mujeres aumentó un 19% (de 143 a 170). Esto sitúa a las mujeres muy cerca de alcanzar la paridad, representando un 48,6% frente al 51,4% de los hombres, con un indicador del 94,5%.

Otras variables del ámbito laboral muestran avances positivos, como las tasas de actividad y empleo, las horas trabajadas, el liderazgo en empresas privadas y la reducción de la brecha salarial. Sin embargo, aún persisten retos en el empleo precario y en la duración de las carreras laborales, donde la desigualdad se ha ampliado ligeramente.

El indicador de educación se posiciona en un 69,6%, dejando una brecha del 30,4% por cerrar. Este año ha retrocedido levemente, con una caída de 0,3 puntos porcentuales, debido principalmente a una menor proporción de mujeres en carreras STEM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) en comparación con los hombres, cuyo crecimiento en estas áreas fue mayor.

En contraste, la conciliación es el área con mayor desigualdad, alcanzando solo el 44,2%, con un aumento de la brecha del 55,8%. Esta ligera caída se relaciona con una reducción notable en el tiempo libre dedicado al ocio por parte de las mujeres, que bajó del 92,9% al 74,5%. Aun así, ciertas variables dentro de conciliación presentan mejoras, como el trabajo no remunerado y la parcialidad laboral motivada por responsabilidades personales.

En salud y bienestar, la distancia a la paridad es de aproximadamente un 16%. Tras años de alejamiento, este año se observó una mejora ligera, con un aumento de 0,1 puntos porcentuales, impulsada por la evolución favorable en la mayoría de las variables, aunque la salud percibida y la calidad de vida han mostrado descensos.

Finalmente, el indicador de digitalización se mantiene estable en un 75,1%. Este equilibrio se logra a pesar del retroceso en las competencias digitales femeninas en relación con los hombres, compensado por el aumento en el número de mujeres especialistas en tecnologías de la información y comunicaciones (TIC).